sábado, 30 de septiembre de 2023

Remedios Escalada de San Martín: esposa, amiga y mártir


(Autor: José Guglielmo)



Miniatura realizada en Mendoza en 1817 por el artista francés Charles Durand.

            El 20 de noviembre de 1797 nacía en Buenos Aires una niña que fue bautizada con el nombre de María de los Remedios Carmen Escalada y Quintana. Sus padres Don  Antonio José de Escalada y Dña. de Tomasa de la Quintana, constituían una de las familias más ricas e influyentes de aquellos tiempos y su residencia era lugar de frecuentes reuniones sociales. Acorde a la posición familiar, Remedios fue educada con esmero y a los doce años sus padres la comprometieron con Gervasio Dorna, cuya familia poseía grandes extensiones de campos ganaderos. Él era teniente de Patricios, grado otorgado por su participación durante las invasiones inglesas y  también poseía una tienda de ultramarinos.

            El 9 de marzo de 1812 llegan Buenos Aires 18 destacados americanos aleccionados en una logia londinense en las ventajas que lograrían los territorios hispanos al otro lado del Atlántico, si fueran independientes. Entre ellos venía un teniente corones de caballería Don José de San Martín, acompañado por una foja de servicios destacada. Marchó a España con sus padres cuando solo tenía seis años, radicándose en Andalucía. Con once años de edad comienza su carrera militar al incorporarse al regimiento de Murcia. Participó en las guerras españolas en el norte de África y contra la invasión napoleónica.

            En Buenos Aires San Martín no poseía amigos ni familia, tampoco alcurnia ni fortuna. Gestionó ante el Primer Triunvirato su reconocimiento como teniente general de caballería y la comanda para formar un regimiento de élite, lo cuales aprobó el Triunvirato. Su compañero de armas Carlos María de Alvear lo introduce en la alta sociedad porteña. En una de las tertulias en casa de los Escalada es donde conoce a Remedios de solo 14 años; él tenía 34. Esa noche pasó lo impensado, hubo un mutuo enamoramiento que a pocos meses se formaliza el matrimonio el 12 de noviembre de 1812.

            San Martin no era un adonis, si tenía estampa varonil, era alto, morocho, culto y poseía modales refinados; además bailaba con distinción, tocaba la guitarra e incluso cantaba. Era seductor, por algo sus camaradas gaditanos lo apodaban “el mujerero”. Atrajo la admiración de la adolescente, lo cual es la puerta para el enamoramiento. Ella era de baja estatura, una belleza noble acorde a su edad, culta, de mirada melancólica y con un romanticismo profundo.; episódicamente tenía manifestaciones febriles y de fatiga Como toda dama sabía que el matrimonio era parte del futuro. Destino inevitable en la sociedad de entonces, la alternativa era la vida monacal.

            Ambos complementaban sus aspiraciones al influjo del amor. El sin familia ni fortuna, necesitaba insertarse en la elite social y política para llevar adelante su plan, Remedios era la mujer ideal. Romántica niña, soñadora y de corazón puro, confesó a sus padres sus sentimientos, por lo cual formalizaron su compromiso. Hubo dos obstáculos a sortear: Ella estaba comprometida con Gervasio Dorna, un joven de 22 años hijo de un importante hacendado,  pero ante los ruegos de la niña, Don Antonio Escalada negoció la disolución del compromiso. El segundo obstáculo fue la oposición de su madre, Dña. Tomasa de la Quintana. Esta calificó a San Martín de plebeyo advenedizo, “soldadote” y carente de familia, todo lo cual lo hacía indigno de su hija. Finalmente debió aceptar la boda la que se realizó el 12 de septiembre «por palabras de presente», la que se refrendó el 12 de noviembre siguiente. Dña. Tomasa nunca cambió de parecer Ella 14 años y el 34..

            La pareja se retiró a una quinta que los Escalada Quintana poseían en San Isidro. A poco San Martín retoma su tarea de formar un regimiento de élite. Durante su ausencia Remedios se refugia en la casa paterna para no aguardar en soledad. En enero se le ordena a San Martí ir al Paraná, donde tendrá un encuentro con una compañía realista en San Lorenzo el 3 de febrero de 1813 del cual regresa victorioso, otorgándosele el grado de coronel. Cuando Remedios toma conocimiento que su amado esposo estuvo a punto de morir en el combate, su corazón se llena de sombras. Es que su José no era un militar como casi todos los que lucían vistosos uniformes en las tertulias, llenos de vanidad y con poca o ninguna participación en acciones bélicas. Su amado coronel en cambio era guerreo severo, intransigente y valeroso. Su ánimo siempre vulnerable, quedó herido para siempre.

            Luego de unos meses de compartir el lecho marital en forma discontinua, el esposo es enviado a reemplazar al general Belgrano como jefe del Ejército del Norte Hacia allá parte en los primeros días de 1814. San Martín se aboca a reorganizar el ejército y planea la defensa de la frontera norte con Martín de Güemes. En abril pide licencia por enfermedad y se retira a Córdoba por tres meses. Desde allí solicita ser designado Inspector de Cuyo y a crear el Ejército de los Andes. Arriba a Mendoza, a mediados de septiembre de ese año 1814.

            Remedios, que no lo acompañó al norte, deseando estar cerca de su amado José, emprende el viaje hacia Mendoza donde se reencuentran antes de fin del año 1814, luego de once meses. Algunas dificultades hubo para ese traslado ya que intervino el mismo Director Supremo D. Gervasio Posadas, quien le adelanta a San Martín el viaje de Remedios y le presta 600 pesos a la hija de la familia más rica de Buenos Aires, préstamo que el General devolvió.

            El matrimonio se aloja en una austera casa alquilada por el Cabildo mendocino. Remedios debió adaptarse a una nueva  vida sin los lujos de su casa paterna, fue una nueva vida verdaderamente espartana. En su condición de esposa del gobernador propició la creación de la Sociedad Patriótica de Mendoza, siguiendo el modelo de la existente en el Plata. Colaboró en tareas auxiliares del Ejército de los Andes, propició la donación de joyas para sufragar gastos del ejército y participó en la confección de la Bandera de los Andes junto a otras damas.

            En la segunda mitad de julio de 1816 San Martín marchó a la ciudad de Córdoba donde mantiene dos jornadas de reuniones secretas con el reciente designado Director Supremo Juan Martín de Pueyrredón, luego baja a Buenos Aires por la expedición libertadora a Chile. Regresa a tiempo para el nacimiento de su hija Mercedes Tomasa San Martín y Escalada, acaecido el 24 de agosto de 1816: Merceditas para la historia, la “infanta mendocina” para el padre.

            Finalmente llega el día de la partida de San Martín hacia Chile con el Ejército de los Andes, el 18 de enero de 1817. Deja en Mendoza a su beba, de casi cinco meses, al cuidado de su madre con 21 años y salud declinante. A Remedios no le faltó personal de servicio, lo que si le faltó fue salud y afecto.         

            Remedios no se reponía adecuadamente del postparto y esto fue atribuido a la tristeza de quedar nuevamente sola. La acompañada  su beba y el temor a que su esposo no regresara jamás. Atrás quedaban 15 meses de felicidad para Remedios, solo interrumpidos por algunos días originados en las obligaciones propias del cargo y el referido viaje secreto a La ciudad de Córdoba. Al poco tiempo se confirmó el diagnóstico, Remedios sufría tisis o sea tuberculosis. Todos los tratamientos ensayados no le traían mejoría, pero Remedios igual seguía cuidando de su hija, pese a las recomendaciones médicas en contrario y esperando el regreso de su amado esposo.

            Luego de Chacabuco el 12 de febrero de 1817, San Martín regresa a Mendoza por tres meses y regresa a Chile. El 19 de marzo de 1818 los patriotas son derrotados en Cancha Rayada, pero en apenas 17 días San Martín reorganiza sus tropas y el 5 de abril en Maipú, con la derrota total y definitiva de los realistas. A las pocas semanas regresa a Mendoza continuando hacia Buenos Aires en procura de apoyo para iniciar la campaña del Perú. En febrero de 1819 varias provincias se sublevan contra el gobierno del Director supremo José Rondeau. Entre los cuerpos sublevados estaba la división del Ejército de los Andes acantonado en San Luis. San Martín regresa prestamente, pone orden y declina el pedido de Buenos Aires de volverse con su ejército para sosegar a los gobernadores alzados.

            En su vuelta a Chile al paso por  Mendoza, persuadido de la delicada salud de su esposa, San Martín le recomienda volver a la casa paterna.  Finalmente Remedios se marcha hacia Buenos Aires en marzo de 1819. Viaja acompañada de su medio hermano el teniente coronel Mariano de Escalada. La Jesusa, su eterna crida permaneció en Mendoza y acompañará a San Martín hasta el Perú. Fue necesario un segundo coche para dar cabida a los varios acompañantes y completar el acarreo del equipaje, entre el cual viajaba un ataúd por si Remedios fallecía en el camino. La niña que se había desposado hacía siete años, vivía sin saberlo, una tragedia griega. Manuel Belgrano, solícito, dispone desde Córdoba, asignarle una custodia que por tramos comandaron Aráoz de Lamadrid y José María Paz, dos de sus oficiales más calificados.

            El viaje de por sí duro y prolongado en aquellos tiempos,  con Remedios muy débil y una criatura de dos años y medio, debió ser un tormento para todos, obligando a  reiteradas paradas frente a la fatiga que asaltaba a Remedios. Ya en el domicilio de sus progenitores recibió la mejor atención médica de entonces, pero su cuerpo declinaba inexorablemente. La ausencia de su esposo agravaba el cuadro, lo cual se volvió más difícil al fallecer su padre en noviembre de 1821. Los médicos recomendaron que sea trasladada al campo para que el aire más  puro le favoreciera. Dña. Tomasa organiza el desplazamiento a la quinta de su medio hijo Bernabé en la hoy avenida Caseros. Fatalmente se cumplió el designio, Remedios fallece allí el 3 de agosto de 1823. Había nacido el 20 de noviembre de 1797. Tenía tan solo 26 años no cumplidos, muy joven y sin ver cumplidos su anhelos juveniles. Su matrimonio duró algo menos de once años, de los cuales compartió el lecho marital menos de cinco.

            Su esposo permaneció fiel a sus obligaciones militares. Con una gran expedición por mar para desplazar a los realistas del Perú, partió de Valparaíso el 20 de agosto de 1820. Triunfa en su primera etapa, ocupa Lima, declara la independencia 15 de julio de 1821 y es proclamado Protector del Perú. El 26 de julio de 1822 se realiza el secreto encuentro con Simón Bolívar, luego del cual San Marín resuelve retirarse.

            En enero de 1823 se encuentra en Mendoza instalado en su quinta Los Barriales. Allí aguarda ser autorizado bajar a Buenos Aires, pero se la demora por al temor que San Martín tomara contacto con fuerzas federales y con ella marchara sobre el gobierno platense. Finalmente decidió viajar con el riesgo que ello significaba, pero nada aconteció. Cuando arribó su esposa había muerto el 3 de agosto de 1823. Se dirigió a Dña. Tomasa reclamando la herencia de su esposa y la tenencia de su hija. La respuesta fue negativa pero como era legal, obtiene lo deseado. Resumiendo: estuvieron casados casi once años, pero juntos menos de cinco.

            El 10 de febrero de 1824 el general José de San Martín, acompañado de su hija Mercedes parte hacia Europa. Antes encarga a su amigo Felipe Bertrés una lápida para la tumba de Remedios con la leyenda "Aquí descansa Doña Remedios Escalada. Esposa y amiga del General San Martín. 1823''. Debió decir “Esposa, amiga y mártir “


miércoles, 21 de junio de 2023

Manuel Belgrano en San José de Flores


Transcribimos el siguiente texto redactado por nuestro miembro de número José Guglielmo, que abarca el paso de Manuel Belgrano por Flores y valiosos datos sobre el vínculo de sus familiares con nuestras tierras.


MANUEL BELGRANO EN SAN JOSE DE FLORES

            El 16 de noviembre de 1811, el entonces coronel Manuel Belgrano es comisionado para ir al frente del regimiento Nª 1 de Patricios, a fortificar y defender el área del Paraná, en las inmediaciones de la Capilla del Rosario, constantemente amenazadas por incursiones realistas en procura de alimentos para la sitiada Montevideo. Recién asumido Belgrano la oficialidad se muestra disconforme con el nuevo jefe en reemplazo de Saavedra, su comandante histórico. También rechazaban  la condición de soldados regulares que se les imponía. Belgrano aplicó medidas disciplinarias, entre ellas ordenó el corte de la trenza que orgullosamente lucían. La insubordinación hizo crisis el  seis de diciembre originando el llamado Motín de las Trenzas, el que fue reprimido a fuego. En ese contexto debió asumir la comandancia Belgrano, con cuya intervención se aplacaron los ánimos, se restañaron heridas y se restauró la disciplina mientras organizaba la expedición a Rosario. Esta estuvo constituida por 800 hombres de infantería, un escuadrón de caballería, artillería volante y un convoy de 16 carretas para transportar cañones, municiones, pólvora, tiendas y otros abastos. Parte de Buenos Aires el 24 de enero de 1812 y llega al Rosario el 7 de febrero. Veamos como Belgrano describe las alternativas del viaje en el diario de la marcha:

“Día 24 de enero: “En la mañana de este día se cargaron las diez y seis carretas que se nos señalaron con las municiones, tiendas de campaña, vestuarios y útiles de las diez Compañías del Regimiento, y asimismo la Caja de los caudales y la de Capilla en el mejor orden posible, dejando señalada la hora de las 4 de la tarde para la reunión de la tropa en el Cuartel a fin de emprender la marcha”

 “A la expresada hora se tocó asamblea, y después de darse las providencias oportunas, y repartir los chifles que se adoptaron para cantinas, se puso en marcha el Regimiento a las 5 1/2 con destino a San José de Flores para donde había mandado las Carretas en la mañana, y a cuyo punto ordené que se llevase el ganado, y que el Subteniente Anglada a quien di orden de que se adelantase, buscase la leña suficiente para cuando llegásemos: asimismo mandé el Capitán Forest  con el Cadete Díaz para que para que delinease el Campamento a fin de que la tropa levantase las tiendas luego que llegase al punto.”

            Cuando Belgrano hace referencia al cuartel, este era entonces el Colegio de San Carlos, hoy Nacional Buenos Aires, lugar donde se estableció el Regimiento de Patricios luego de la Reconquista de Buenos Aires. No nos dice a qué hora partieron las carretas pero es de suponer que fue temprano. La razón por la que Belgrano empleaba esos horarios era evitar los momentos más calurosas de las jornadas de enero. Luego agrega:

            Siguiendo  la marcha, hicimos alto en los Corrales de Miserere para que se proveyera la tropa de agua, y tomase aliento; allí fuimos bien acogidos por el Rdo. Padre Fray Isidro Viera que está al cargo del Hospicio de los Padres Mercedarios, y después de una media hora de descanso continuamos la marcha hasta el Campamento de San José: el camino en la mayor parte es bueno; pero tiene pasos que en tiempos de agua deben ser intransitables para marchar a pie. A las 9 de la noche llegamos al punto indicado, y habiéndose mandado formar en batalla, se dieron las órdenes de que por Compañías señalase cada Capitán los que habrán de ir a levantar las tiendas; se previno que los fogones se establecieran a sotavento del campamento, y se mandó formar la guardia de prevención, situándola en el punto que se conceptuó más aparente, dándole la orden de que estableciese centinelas al redor [sic] del Campamento, que no deberían permitir saliera alguna persona de él, sin previo permiso mío. Levantadas las tiendas y recogidos a ellas las Compañías, por su orden, luego que cenaron, se tocó la retreta, y todo permaneció tranquilo. Se mataron 8 reses”

            Obviamente Belgrano escogió el camino de las postas para llegar a Rosario, el que en la salida del viejo Buenos Aires era el Camino Real, hoy Av. Rivadavia. Señala la parada en el Miserere para aprovisionarse de agua y descanso de la tropa. El asegurarse contar con agua es de obvia importancia y por ello sigue el camino de las postas, todas ellas levantadas en las cercanías de un curso de agua En cuanto al descanso de la tropa, era de vital importancia cuidar la reposición de fuerzas si recordamos que el contingente estaba formado por infantes y por añadidura mal calzados. Haciendo gala de sus conocimientos observa que hay parajes que pueden tornarse intransitables en época de lluvias. Tenemos documentación sobre las vertientes en la hoy plazas Congreso y Miserere, al igual que inundaciones a la altura de la Av. La Plata y de Centenera. No precisa el lugar que escogió para acampar en Flores, pero debió ser fuera del caserío. Un detalle no menor es el señalar el destaque que hace de la buena acogida por “Rdo. Padre Fray Isidro Viera que está al cargo del Hospicio de los Padres Mercedarios”. En la vida de Belgrano sus vínculos con esta orden religiosa se reiteran, sin que por ello desatendiera sus obligaciones en de Orden del Tercio de Santo Domingo, al cual pertenecía.

Día 25 de Enero:No siendo posible continuar la marchar por deberse tomar varias disposiciones para el mejor arreglo de ella, mandé que la tropa trabajase por el espacio de una hora; y concluido, repartí los Cuadernitos de las Obligaciones del Soldado, etc., para que se lean en las Compañías en los ratos que los permita el servicio; y se dispuso que se trajera el ganado para que comiera la tropa. Este punto presenta buenas proporciones para campar, sin embargo de que la agua es de los pozos que tienen los vecinos bastante regular, y de que la leña solo puede obtenerse de los acopios que ellos mismos hacen; también podría servir para situar una gran guardia que con observación por todos los caminos que se hallan a pocas distancias, y los que vienen a incidir en él, averiguase el Jefe la clase de personas que entran y salen en la Capital, de cuya noticia se carece con bastante detrimento de la buena policía”.

            En la descripción del primer día en Flores, Belgrano habla de algunas disposiciones militares como la distribución de cuadernillos de instrucción. Este acto muestra que a pesar que no ser militar de carrera, era capaz de cuidar todos los detalles de una buena organización y conducción castrense. Destaca el lugar como adecuado para acampar pero se queja de la calidad del agua de pozo, única alternativa por entonces. Este problema se reiterará en varios puntos donde hizo paradas. Sugiere la conveniencia de establecer “una gran guardia”… “por todos los caminos que se hallan a pocas distancias”. Aquí su aguda observación  le llevan apreciar que el Camino Real no era la única salida de Buenos Aires, tanto hacia el litoral, como al norte y a Cuyo. Que además tomando al norte por la hoy calle Segurola se llegaba al Monte Castro y continuando se alcanzaba el hoy pueblo de San Martín, donde se encontraban las prósperas estancias de los franciscanos y mercedarios, y siguiendo por la vieja ruta Nº 8, se acortaba distancias y se evitaba Luján. A un kilómetro al norte, estaba el Camino de Gauna, hoy Av. Gaona, también llamado Camino al Monte Castro, el que partía desde Miserere y se continuaba hacia el oeste pero enfrentaba los bajíos de Liniers-Ciudadela. Estaba más cercano el camino a Los Tapiales, hoy Av. Juan Bautista Alberdi, que partía desde el corazón de Flores y se proyectaba hacia las grandes estancias situadas al sud-oeste del pueblo. Y no olvidemos que la hoy calle Curapaligüe fue el primer acceso al depósito de pólvora en el actual Parque Chacabuco, cuya denominación era “camino de la pólvora". (No confundir con el “camino del polvorín”  que es la actual calle Emilio Mitre). Otra observación es la escases de leña, por cierto una gran carencia en el área bonaerense, al igual que la piedra.

“El Pueblo empieza a formarse: la Iglesia aún no está concluida; su largo 20 varas, ancho 8 1/2: a las cercanías de ella hay de 16 a 20 familias; son contados los edificios que hay de material: a las inmediaciones hay Quintas pertenecientes a vecinos de la Capital, con plantíos de durazno, y algunas huertas: según se me ha instruido el Curato tiene legua y 3/4 de jurisdicción y los feligreses que la ocupan son 1700: bautismos 180 al año y casamientos 20: es de admirar que la población no esté ni en razón de 10 a 1 con los bautismos. El Alcalde Don Juan Pablo Cruz se me presentó avisándome que tenía orden del Excelentísimo Gobierno para auxiliarme en lo que fuese necesario, y se me ofreció; igual oferta me ha hecho el Señor Cura Don Miguel García”.

            Aquí aporta una fiel descripción del pueblo en formación. El comentario sobre la iglesia corresponde al segundo local construido a partir de 1809 con ladrillos cocidos, con avance difícil por falta de fondos, siendo el referido párroco padre Miguel García quien acometió la empresa al hacerse cargo de la parroquia en 1808. Cuando la visitó Belgrano estaba aún sin terminar. Este templo es el segundo que tuvo Flores, si consideramos al original y efímero que solo fue un rancho de adobe y paja, razón por la cual el que vio Belgrano se lo denomina el primero. Recordemos que el curato fue creado en 1806 y los cinco primeros lotes se vendieron en 1808 y magras fueron las ventas hasta bien entrado el 1810, año en que el Cabildo crea el partido de San José de Flores, siendo su primer alcalde Don Antonio Millán, verdadero organizador y desarrollador del pueblo.  Ello explica la descripción de Belgrano sobre las casas ya que salvo la levantada en los terrenos de Don Juan Diego Flores y alguna otra, todas eran de adobe y paja usadas por el personal que trabajaba las quintas. Es de señalar que los durazneros que menciona Belgrano no todos eran de frutos cosechables, ya que se plantaba una variedad para leña que hoy en las Sierras de Córdoba se le conoce como “duraznero de palo”. Debe reparase en la aguda observación social que realiza al cotejar los bautismos, casamientos y población total. 

“A las 4 de la tarde di la orden de marcha, y en esa hora recibí tres Oficios del Señor Jefe del Estado Mayor; dos de ellos son referentes a las penas impuestas por S. E. a los desertores, y acerca de la mejor disciplina. Formadas las tropas mandé que [hay una palabra tachada] [entrelineado: que hicieran] el círculo, y en él les hablé como aparece del papel número 1° y enseguida la orden acerca de desertores número 2º de que ya hay referencia; concluido el acto manifestó la gente su contento con una aclamación general de Viva la Patria. Minutos antes de las 6, se marchó; el camino es excelente, y tiene los recursos de agua en los pozos de las casas: hicimos alto por tres veces en que emplearíamos 3/4 de hora; y llegamos al punto señalado para campar llamado de la Cañada de Morón, a las inmediaciones de la panadería de Dn. Francisco Rodríguez, a las 11 de la noche. Se desplegó en batalla; se señaló la guardia, y levantadas las tiendas, la gente cenó y, sin más novedad se tocó la retreta”.

            Belgrano, luego de cumplir obligaciones de su cargo frente a la tropa, dispone la partida a las 16:00 del día 25 de enero, rumbo a puente Márquez. En una estancia de19 horas acampó, pernoctó, visitó el poblado en formación, departió con las autoridades lugareñas e instruyó a la tropa. Todo un ejemplo de diligencia y buena conducción.

 

Addendum

            Existe en San José de Flores un vínculo de Manuel Belgrano con el barrio a través del hermano Joaquín. Este siempre estuvo cerca del prócer al igual que la hermana Juana. Muestra de ello es que le confiara la confección del bastón definitivo para la Virgen de la Merced y cuando lo designa tutor judicial de Manuela Mónica Belgrano, hija natural del prócer. Recordemos el buen juicio que Belgrano dejó a su paso sobre el futuro del naciente pueblo en 1812, en el que su hermano Joaquín aparece como vecino de Flores en el censo de 1825. Desconocemos cuánto pudo haber influido la opinión de Manuel Belgrano en la decisión de Joaquín, pero lo que conjeturamos es que fue su propia visión de comerciante lo que llevó a Joaquín a ello. Éste y el hermano Francisco fueron los únicos que siguieron la tradición de su padre y amasaron una importante fortuna, todo lo opuesto a Manuel. La pregunta es: cuándo Joaquín compra una quinta en Flores, para la cual no tenemos la respuesta, pero aceptamos que fue luego de 1812. Por aquellos tiempos otras distinguidas familias patricias, también compraron tierras en el Pueblo de Flores especulando con la valorización de la tierra. Joaquín nació en Buenos Aires en 1773 y fue bautizado como Joaquín Cayetano Lorenzo Belgrano. Fue funcionario del virreinato y del gobierno patrio en diferentes cargos políticos. En 1825 fue electo diputado por el pueblo de San José de Flores para el Congreso Constituyente de 1826. Falleció en su finca de Flores en 1844. Dónde estaba esa quinta, no lo sabemos.

            Otro portador de la estirpe Belgrano en San José de Flores fue Pedro Rosas y Belgrano, hijo natural de Don Manuel y de Dña. María Josefa Ezcurra. Fue adoptado como huérfano por Juan Manuel de Rosas y su esposa Encarnación Ezcurra, hermana esta de María Josefa. Pedro Rosas y Belgrano agrega a su apellido el del prócer fundador de la Patria, cuando cumple 20 años, momento que su padre adoptivo le da a conocer su origen. Don Pedro fue militar y estanciero, En cuanto a su presencia en San José de Flores es una tradición histórica, la que seguramente se basa en que Bernardo de Irigoyen compra a nombre de Pedro Rosas y Belgrano una quinta en lo que hoy es el parque Rivadavia y aledaños. A la muerte de Pedro Rosa y Belgrano en 1863, la quinta es adquirida por Ambrosio Lezica.

 

            Fuentes consultadas:

Diario de Marcha del Coronel Belgrano a Rosario. Versión digital y comentada por Instituto Nacional Belgraniano.

San José de Flores del Reparto de las Tierras al Barrio Actual por Arnaldo José Cunietti-Ferrando. Ed JEH SJF.

Belgrano por Mario Belgrano. Ed. Espasa Calpe

Nuevo Diccionario Biográfico Argentino por Vicente Osvaldo Cuttolo. Ed Elche, tomos I; IV y Vi

 

 

                                    José Guglielmo

Junta de Estudios Históricos de San José de Flores

Abril de 2020, revisado 17 de junio de 2023


jueves, 30 de diciembre de 2021

Los 150 años de la Casa Marcó del Pont


Cerrando ya el año 2021, queremos recordar una efeméride que es importante por igual para el barrio y para nuestra Junta: el aniversario de la casa donde tenemos nuestra sede y biblioteca, la Casa Marcó del Pont, sita en Artigas 202.


LA CASONA MARCÓ DEL PONT

Los Marcó del Pont eran una antigua familia de comerciantes Catalanes, radicados en Vigo, España, que se dedicaron con gran habilidad a los negocios de importación y exportación entre España y Sud América.


El primero de la familia que adquirió notoriedad e hizo una regular fortuna fue Buenaventura, quien llegó por primera vez a Buenos Aires hacia 1785 y tuvo tres hijos varones, dos españoles y uno argentino, de su esposa  Ángela Juana Méndez. Volvió luego a España, después de dejar organizados sus negocios en nuestro país y allí falleció.


De sus tres hijos, Francisco Casimiro Marcó del Pont siguió la carrera de las armas en el ejercito español, donde ascendió rápidamente. Una vez repuesto Fernando VII se lo nombró como Gobernador de la Plaza de Tortosa y vino a Sud America como Capitán General del Reino de Chile y Presidente de su Real Audiencia. Su hermano argentino, Agustín Marcó del Pont, en cambio fue decidido patriota que ingresó al Ejercito del Norte en 1811, hizo la campaña de la Independencia, llegando al grado de Coronel y falleció en Salta, donde se había radicado en 1870. El tercer hijo, Ventura Miguel Marcó del Pont, nacido en Vigo en 1763, se instaló definitivamente en Buenos Aires, donde se dedicó a los negocios de exportación, especialmente cueros, para lo cual adquirió una importante barraca en el Parque Lezama. Persona de fortuna y prestigio social, casó con Francisca Diaz de Vivar. Fue Regidor del Cabildo y Alférez real y participó valientemente  en las invasiones inglesas. Fue invitado al Cabildo Abierto del 22 de mayo de 1810 pero no concurrió, conservando la esquela-invitación que integra hoy las colecciones del Museo Histórico Nacional. Sus negocios lo obligaban a viajar con cierta frecuencia a Europa, donde la muerte lo sorprendió en Puerto Real, Andalucía en 1836.


Fue padre de seis hijos, entre los cuales nos interesa particularmente Antonino Marcó del Pont, quien continuó con las actividades de su familia y en 1840 fundó la firma de su nombre, dedicada a la importación de maquinarias para la industria y la agricultura, animales de raza, materiales para la construcción. Luego agregó inversiones en diversos negocios inmobiliarios que le permitieron acrecentar notablemente su fortuna. Así se constituyó en un fuerte accionista del Ferrocarril Central Argentino y de los caminos de Flores y Gauna y ocupó con gran eficiencia diversos cargos públicos, siendo el primer presidente de la Lotería Nacional y alto dirigente del Banco Argentino. Contrajo matrimonio en Buenos Aires con Doña Feliciana Reyna con la cual tuvo nueve hijos, siete varones y dos mujeres. Tres de sus hijos se destacaron por diversos motivos: Ventura Miguel Marcó del Pont, como pintor paisajista; José, historiador, numismático y un gran filatelista y Augusto, integró como abogado la comisión redactora del Código Civil, este último falleció trágicamente en el incendio del vapor “América” .


Este esbozo genealógico fue necesario para introducirnos en la historia de la casona que se conserva en la calle Gral. Artigas 202 .


La propiedad fue adquirida el 16 de noviembre de 1860 por los hermanos Antonino, María y Gregoria Marcó del Pont a don Ramón Romero con un terreno de una cuadra de frente al sur lindando con el ferrocarril y media de fondo al norte. La mitad de la quinta era de Antonino y la otra mitad de sus dos hermanas y pagaron por ello 45.000 pesos corrientes, una de ellas murió en 1885 pasando su parte a don Antonino. En la casa solían reunirse desde tiempo atrás, su hijo el doctor José Marcó del Pont, junto con Enrique Peña, Alejandro Rosa, Aurelio Prado y Rojas, Ángel J. Carranza, el Gral. Mitre y otros invitados, en amables tertulias que fueron el prolegómeno de la fundación de la Junta Numismática Americana, transformada con los años  en la Academia Nacional de la Historia.  En la revolución de 1880, según nos relata su último propietario, la casona recibió varios heridos y fue convertida temporalmente en  Hospital de Sangre.


Por su parte Antonino Marcó del Pont pasaba largas temporadas allí, donde falleció el 17 de marzo de 1887, a los 77 años de edad; al conocerse la noticia, el diario “La Prensa” señaló “La muerte del señor Marcó del Pont ha de ser profundamente sentida en esta sociedad, por las relevantes virtudes que durante su larga vida mostro como ciudadano y como hombre …” Su entierro en el cementerio de Flores fue imponente. El cortejo salio de la casaquinta seguido por destacadas personalidades, el Dr. Mariano Acosta, Ángel Justiniano Carranza, el Dr. Bernardo de Irigoyen, Torcuato de Alvear, Mariano Unzué y muchos otros. Llegados al cementerio hablaron entre otros Torcuato de Alvear, en nombre de la Municipalidad de Buenos Aires y el Dr. Bernanrdo de Irigoyen con sentidas palabras despidiendo al distinguido anciano.


Don Antonino era el propietario de  las tres cuartas partes de la quinta, que habiendo salido a publica subasta el domingo 27 de noviembre de 1887, fue adquirida por sus hijos Ventura, Dolores y Ana Marcó del Pont, quedando la restante cuarta parte en poder de su tía Gregoria. Ventura Miguel Marcó del Pont tenía una acendrada vocación por la pintura, siendo su primer maestro José León Palliere. Viajó a Paris a estudiar y a su regreso en 1872 fue nombrado miembro del Instituto Bonaerense de Numismática y Antigüedades. En 1876 se encontró entre los fundadores de la Sociedad Estímulo de Bellas Artes. Volvió a Francia, exponiendo en varias galerías y obteniendo algunos premios. En Buenos Aires, Ventura Marcó del Pont , pasó largas temporadas, pintando, en su quinta de San José de Flores, teniendo su residencia oficial en Rodriguez Peña 158.  Falleció en su quinta el 6 de marzo de 1922, sus restos descansan en el cementerio del norte.


La atrayente casaquinta de Flores quedó finalmente propiedad de José Antonino Marcó del Pont, hijo del Dr. José Marcó del Pont, ”Don Pepe” como se lo denominaba familiarmente, continuó las colecciones de su padre de objetos históricos, documentos, grabados, filatelia y numismática, que fueron subastadas a su fallecimiento en 1970. Último propietario de la quinta, la vendió al Ferrocarril Oeste el 23 de abril de 1929, que proyectaba demolerla para ampliar sus servicios para una cuarta vía, necesaria en ese entonces para disponer de dos pares de vías para uso urbano y dos pares para larga distancia y carga. Así el ferrocarril del Oeste adquirió todas las parcelas linderas al ferrocarril en el tramo comprendido entre la calle Donato Alvarez y Av. Nazca. La no concreción del mencionado proyecto por parte del ferrocarril permitió conservar una serie de edificios de vivienda, algunas suntuosas, pero hoy muy deterioradas,  vestigio urbano del siglo XIX , dignas de preservarse y restaurarlas como testimonio del pasado, que hoy se cuentan entre las muy pocas de esa época.


Sobre la construcción de este emblemático edificio, José Antonino Marcó del Pont, en una conversación con el Lic. Arnaldo Cunietti Ferrando , que trató en los últimos años de su vida le refirió que la casa fue inaugurada por su familia con motivo de la “fiebre amarilla” de 1871. La escritura de compra menciona solo un terreno pero no una casa, aunque el actual edificio haya sido una reforma y ampliación de otra modesta construcción, mas antigua, teoría que parecen  abonar algunas secciones del edificio, especialmente las diferencias entre el cuerpo de la fachada y el resto de la vivienda, así como la desigual trabazón de los ladrillos de las uniones de las galerías con las alas laterales.


De cualquier forma, la casa aparte de sus valores históricos tenía méritos arquitectónicos suficientes como exponente de las construcciones rurales de los alrededores de Buenos Aires, para ser conservada y restaurada. Aquilatando todos estos antecedentes la Junta de Estudios Históricos de San José de Flores, no escatimó esfuerzos en todos estos años para conseguir, primero, su declaración de “Monumento Histórico Nacional” lo que se obtuvo por Decreto 1388 del 26 de Julio de 1976 y después para enfrentar su restauración en una desgastante lucha contra la burocracia y el desinterés de los sucesivos administradores del Ferrocarril. En noviembre de 1996, se consiguió finalmente iniciar las obras para su definitiva restauración y puesta en valor y la casa fue reinaugurada como Casa de la Cultura de Flores el 4 de mayo de 2000, con la presencia del entonces Jefe de Gobierno porteño Dr. Enrique Olivera.


Aunque lejos de toda suntuosidad, esta casa de arquitectura típicamente italiana llamaba en el siglo pasado la atención de los viajeros, en primavera porque estaba rodeada de un gran parque de rosales florecidos que brindaban un hermoso espectáculo. Su fachada muestra un pórtico central rematado en un frontis triangular y hacia ambos lados galerías sostenidas por dos pares de columnas. La construcción no es lujosa, mas aún, diríamos que está construida con cierta economía; paredes asentadas en barro, techo de bovedilla sobre alfajías y tirantes de madera, modestos pisos de pinote amachimbrada, rejas comunes de hierro redondo.  De algunas fotografías antiguas rescatamos que el cielorraso era de tela pintada con motivos ornamentales y las paredes también y/o empapeladas. Es la típica exponente casa de fin de semana de la pequeña burguesía de la ciudad en un pueblo veraniego, cómoda pero sin ostentación.


Con entrada por Gral. José G. Artigas 202, en uno de sus salones funciona la Junta de Estudios Históricos de San José de Flores, institución Civil sin fines de lucro, dedicada a la investigación de la Historia Argentina, de Buenos Aires y los barrios porteños. Allí atendemos la Biblioteca "Lily Sosa de Newton" y realizamos las habituales reuniones mensuales.


Redacción: Arq. Eduardo Gábor

Información resumida y obtenida del libro  San José de Flores – del reparto de las tierras al barrio actual - de Arnaldo Jose Cunietti Ferrando.


jueves, 26 de agosto de 2021

Las Juntas de la Ciudad en Buenos Aires Historia

Continuando la información de nuestra entrada anterior, les adjuntamos los enlaces que dirigen a las páginas de las Juntas de Estudios Históricos de cada barrio, así como a la de la Junta Central:

Para ir al portal que contiene a todas las Juntas de Estudios Históricos:

https://buenosaireshistoria.org/junta-central-de-estudios-historicos-de-la-ciudad-de-buenos-aires/

Para ir a la página individual de nuestra Junta de San José de Flores:

https://buenosaireshistoria.org/juntas/junta-flores/

Para ir a la página individual de la Junta Central:

https://buenosaireshistoria.org/junta-central/



viernes, 10 de abril de 2020

Buenos Aires Historia


En el día de hoy nos hemos sumado a la valiosa iniciativa impulsada por la Junta Central de Estudios Históricos de la Ciudad de Buenos Aires junto con la Asociación Civil Rumbo Sur.

Se trata del portal temático Buenos Aires Historia, generado para englobar y difundir publicaciones, artículos, fotografías y videos subidos por las distintas Juntas hermanas de la Ciudad.

Desde nuestro blog queremos desear el mayor de los éxitos a esta idea que contribuye a uno de nuestros postulados, el de mantener y propagar el interés de la comunidad para la protección del patrimonio histórico y el recuerdo de los tiempos que nos precedieron.

Entonces, quedan todos invitados a visitar este nuevo rincón de encuentro para los amantes de la historia barrial de Buenos Aires:


sábado, 21 de julio de 2018

80° aniversario de la Junta

Este sábado 21 de julio pudimos rememorar lo acontecido hace exactamente 80 años, también en horas del atardecer, en el Salón Árabe del Palacio Miraflores, cuando un grupo de intelectuales e historiadores presididos por el poeta Bartolomé Galíndez, crearon la Comisión de Estudios Históricos, más tarde Junta de Estudios Históricos de San José de Flores.

En un acto en la Casa Marcó del Pont, sede de nuestra Biblioteca "Lily Sosa de Newton" nuestros vicepresidentes se dirigieron al público. En primer lugar lo hizo el Arq. Eduardo Gábor citando el acto fundacional de la Junta junto con imágenes del Palacio Miraflores; y luego la Dra. María Rosa Pugliese recordó diversos pasajes de la historia argentina y de la Organización Nacional, que tuvieron lugar en Flores.


También se disfrutó de la participación de los bailarines Vanessa Vega y Franco Martínez, quienes recrearon unos tangos secundados por los profesores Silvia Leone y Adolfo Godoy; para finalizar la velada en el salón de la Biblioteca con un brindis conmemorativo entre miembros, invitados y público en general.


Se contó con la presencia de Nelly Pareja, presidente de la Junta Central de Estudios Históricos de la Ciudad de Buenos Aires, y de Arnaldo Miranda, presidente de la Asociación Patriótica de San José de Flores, entidad hermana de nuestra Junta, fundada en el mismo recinto hace también ochenta años.

martes, 17 de julio de 2012

Presentación: Nuevo libro de San José de Flores



¡
NUEVO LIBRO SOBRE BUENOS AIRES!
 
 
 

El numismático e historiador (Miembro de la Academia Nacional de la Historia) Arnaldo Cunietti-Ferrando presentará su nuevo libro "San José de Flores, del reparto de tierras al barrio actual". Este trabajo, de 384 páginas, con 340 ilustraciones a lo largo de sus 30 capítulos, es una versión corregida y aumentada de un libro anterior del autor, sobre el mismo barrio, publicado en 1997.

Este notable trabajo relata la historia de un pueblo, actualmente barrio de la ciudad de Buenos Aires, desde el reparto de tierras en 1609 hasta nuestros días, con el estilo ameno y sencillo que caracteriza a este brillante autor historiográfico. La edición luce un excelente nivel gráfico, desde la portada hasta sus páginas ilustradas con fotografías y planos, resueltas con una notable calidad de impresión y diseño.

Editado por la Junta de Estudios Históricos de San José de Flores, se presentará en la
 Casa de la Cultura Marcó del Pont (Gral. Artigas 202) el sábado 21 de julio, a las 18 horas,
fecha en que la Junta cumplirá su 74ª aniversario..
 
Se referirán a la obra, el Presidente de la misma,
Arq. Eduardo J.Gábor, el Sr. Angel O.Prignano y el autor.
 
Se servirá un vino de honor.
 
 
 Junta de Estudios Históricos de San José de Flores 

Gral J. G. de Artigas 202 - C1406ABB Buenos Aires

Internet: http://historiadeflores.blogspot.com
 

miércoles, 30 de mayo de 2012

31 de mayo - Día del barrio de Flores


El barrio de Flores no tiene acta de nacimiento; surgió como un pueblo luego de la parcelación de la chacra de Juan Diego Flores quien la había adquirido en 1776. Esta finca, que tenía 500 varas (433 m) de frente al Riachuelo por una legua (5.500 m) de fondo, se extendía desde el actual Cementerio de Flores hasta la avenida Álvarez Jonte, pasando por lo que hoy es el centro del barrio. Después de la muerte de Flores, acaecida en 1801, su hijo adoptivo Ramón Francisco y el apoderado de la familia, Antonio Millán, planificaron el futuro pueblo e iniciaron la venta de parcelas a ambos lados del Camino Real (hoy Avenida Rivadavia).
En aquellos tiempos era costumbre generalizada identificar parajes, caminos y accidentes geográficos con el nombre del propietario de las tierras. Fue natural, entonces, que el pueblo que se estaba formando tomara el nombre de Flores.

Creación del Curato de San José de Flores

A todo esto, el nuevo obispo de Buenos Aires, Benito de Lué y Riega, había iniciado en 1803 una larga recorrida pastoral con el propósito de ponerse al tanto de las necesidades de su feligresía. Fue así, entonces, que decidió tomar parte de los territorios de los curatos de La Piedad, Montserrat, San Isidro y Morón para erigir uno nuevo. Para ello, la familia Flores donó una manzana para levantar el edificio de la iglesia parroquial, otra para plaza –camino principal de por medio– y una tercera para instalar los mataderos públicos del pueblo.
El expediente fue elevado al Virrey Sobremonte tres años después y el 31 de mayo de 1806 se erigió formalmente el nuevo curato que se denominó de San José de Flores. De ahí que el 31 de mayo sea considerado como “Día del barrio de Flores”. Debieron pasar casi dos siglos para que, a instancias de la Junta de Estudios Históricos de San José de Flores y mediante un proyecto presentado por el diputado Felipe Figuerero, esta fecha fuera oficializada por la Legislatura porteña con la sanción de la Ley N° 408/00.
La primitiva iglesia fue construida a fines de 1806 sobre la actual Rivera Indarte entre Rivadavia y Cnel. Ramón L. Falcón. No fue más que una capilla de barro y paja que las inclemencias del tiempo destruía constantemente. A un costado estaba el camposanto. Desde allí, la jurisdicción de la nueva parroquia se extendía por 5 km hacia el este, 8 km al oeste, 9 km al norte y 5 km al sur.

Nuevo partido provincial

Ahora bien; ¿cómo surgió el partido de San José de Flores? Del mismo modo que el pueblo, tampoco existen constancias de su creación. Según parece, surgió implícito en el auto de erección de la nueva jurisdicción eclesiástica y sus límites fueron casi los mismos que los de la parroquia. Finalmente, su existencia quedaría oficializada en el Acuerdo del Cabildo del 1° de diciembre de 1810 cuando se designaron los Alcaldes de Hermandad para el año siguiente. Allí se lo denominó confusamente como “Partido de Flores o Morón”, eligiéndose a Antonio Millán como primer alcalde.
Ilustres figuras de nuestra historia tuvieron propiedades y moraron en Flores, como Juan José Paso –uno de los primeros en comprar tierras–, Ambrosio Mitre (padre de Bartolomé), el general José Rondeau, el coronel Cornelio Zelaya, el marino José Murature y el coronel Pedro Rosas y Belgrano. El vicepresidente Marco Paz y el doctor Pedro Goyena vivieron y fallecieron en Flores.

Iglesias y cementerios

A la precaria capilla mencionada anteriormente le siguió una segunda iglesia, obra de Felipe Senillosa, construida sobre el Camino Principal de Flores (hoy avenida Rivadavia) con los auspicios de Juan Manuel de Rosas e inaugurada el 11 de diciembre de 1831. Con el tiempo, su estructura edilicia se fue deteriorando de tal modo que debió demolerse para construir en su lugar el templo que hoy se yergue majestuoso en el corazón del barrio. Fue levantado por los maestros constructores Andrés Simonazzi y Tomás Alegrini sobre un proyecto de los arquitectos italianos Benito Panunzi y Emilio Lombardi. La obra fue posible por el empuje y decisión del párroco Feliciano de Vita, quien pidió colaboración, consiguió importantes donativos y enajenó fracciones de terrenos en la misma manzana. Quedó inaugurado el 18 de febrero de 1883.
En 1911 se concedió a la iglesia de Flores todas las indulgencias y privilegios de la Basílica de San Pedro en Roma, a la que fue agregada, y al año siguiente fue elevada a la categoría de Basílica Menor por el papa Pío X.
Una vez clausurado el pequeño camposanto situado a un costado de la primitiva capilla, en septiembre de 1832 quedó habilitado un segundo cementerio en la manzana de las actuales Varela, Remedios, Culpina y Tandil, con frente a la primera de las nombradas. Finalmente y en orden al avance de las edificaciones que iban creciendo a su alrededor, fue inhabilitado para nuevas inhumaciones a partir del primer día de 1872. Previamente, el 9 de abril de 1867 había sido inaugurada su tercera y actual locación en Balbastro entre Varela y Lafuente.


Fuente: Cuaderno Presencias nº 95 - "Flores" por Ángel O. Prignano - 2004

jueves, 26 de abril de 2012

Presentación de libro sobre el Tango en San José de Flores



Academia Porteña del Lunfardo 

Invita a la presentación del libro
El tango en el barrio de Flores. Una barriología tanguera
de
Ángel O. Prignano
La presentación estará a cargo de
Mario Tesler y Ricardo Ostuni 
Viernes 27 de abril de 2012, a las 19hs.
Estados Unidos 1379, Buenos Aires



martes, 13 de marzo de 2012

Recepción del Lic. Arnaldo Cunietti Ferrando en la Academia Nacional de la Historia

La Junta de Estudios Históricos de San José de Flores
participa de este importante acontecimiento para los historiadores, instituciones y amigos.

La recepción como académico del Lic. Arnaldo Cunietti Ferrando, miembro de nuestra institución y varias veces su presidente, es un motivo de orgullo para nuestra Junta.


Buenos Aires, 1 de marzo de 2012

El Presidente de la Academia Nacional de la Historia tiene el agrado de invitar a usted al acto público que se celebrará el martes 13 de marzo, en su sede de Balcarce 139.

A las 18.30, en el antiguo recinto del Congreso Nacional tendrá lugar la sesión pública especialmente convocada con motivo de la incorporación del licenciado Arnaldo José Cunietti-Ferrando, como académico correspondiente en Buenos Aires, de acuerdo con el siguiente programa:

· Apertura del acto por el Presidente, doctor Miguel Ángel De Marco ;

· Entrega al recipiendario del collar, medalla y diploma de académico correspondiente;

· Discurso de recepción del académico de número, doctor Eduardo Martiré;

· Conferencia de incorporación del licenciado Cunietti-Ferrando sobre el tema:

"Pedro de Angelis y los numismáticos argentinos del siglo XIX".

Esperando contar con su presencia, saludo a usted con mi más distinguida consideración.



Dr. Miguel Ángel De Marco

Presidente


martes, 1 de febrero de 2011

Qué es la Junta

La Junta de Estudios Históricos de San José de Flores es una institución civil, no gubernamental y sin fines de lucro con Personería Jurídica N° C 6366, dedicada a la investigación y difusión de la historia nacional, la de Buenos Aires y la de los barrios porteños, particularmente Flores.

Fue fundada el 21 de julio de 1938 por un grupo de intelectuales afincados en este barrio. Ellos se propusieron rescatar su historia y tradiciones creando una institución que con el correr del tiempo se convirtió en la decana entre las de su género. Los fundadores fueron el poeta e historiador Bartolomé Galíndez, quien asumió como primer presidente; Javier A. Pardo (secretario), Enrique T. Romero, Juan F. Ferrari, Arturo Hortiguera, Daniel de Escalada, Juan Rómulo Fernández y Raúl Silva Montaner (vocales). La reunión constitutiva se llevó a cabo en el Salón Árabe del Palacio Miraflores, suntuosa mansión ya desaparecida que se levantaba en Rivadavia 6433/65, donde estableció su primera sede.

Con el paso de los años, la institución no sólo fue aglutinando a aquellos interesados en desentrañar el pasado de Flores, sino que reunió a historiadores e investigadores que se dedicaron al estudio general de la historia de nuestro país. Así fue afirmando su presencia en el barrio y en todo el ámbito cultural del país detrás de los siguientes objetivos:

- Nuclear a todos los interesados en salvaguardar el patrimonio cultural de Buenos Aires, poniendo el acento en Flores e incluyendo su historia, arquitectura, artes, tradiciones, paisajes, documentos y demás testimonios de su pasado.

- Reunir periódicamente a sus miembros para compartir los conocimientos y descubrimientos relativos a estos temas en un ambiente de cordialidad y camaradería.

- Difundir públicamente los resultados de sus investigaciones mediante la publicación de monografías, artículos y libros, como así también a través de la organización de conferencias, seminarios, jornadas, congresos y actos culturales que contribuyan a mantener vivas las tradiciones de la zona.

- Acrecentar su archivo histórico para brindarlo a los estudiosos y público en general interesado en estos temas.

- Mantener su biblioteca pública actualizada en beneficio del alumnado y personal docente de las escuelas, colegios y universidades públicas y privadas, de los investigadores particulares y del público en general que desee consultar la bibliografía existente sobre la historia porteña y nacional.

- Incentivar en las jóvenes generaciones el amor y respeto por el barrio y la ciudad toda a través del conocimiento de su historia.

- Incorporar material fotográfico, periodístico, documental y objetos del pasado histórico del barrio con el fin de evitar su pérdida o destrucción y formar un museo evocativo de San José de Flores.

- Sostener con otras instituciones similares un intercambio de información y colaboración de interés mutuo.

- Gestionar ante las autoridades la defensa del patrimonio común en salvaguarda de los edificios emblemáticos, el paisaje urbano, la forestación existente, los monumentos y las obras de arte, como también obtener el señalamiento de los lugares de interés histórico.

lunes, 16 de agosto de 2010

10 años de la Biblioteca de la Junta en la Casa Marcó del Pont

El 1º de agosto de 2000, la Junta de Estudios Históricos de San José de Flores abrió su biblioteca a la consulta pública en su sede de la Casa de la Cultura de Flores "Marcó del Pont", Gral. José G. Artigas 202.
Le cupo al entonces presidente, Ángel O Prignano, y a la miembro de nùmero Arq. Emilce Rotondo, organizar su funcionamiento e iniciar la atención de los numerosos investigadores, docentes, estudiantes y público en general que rápidamente comenzaron a frecuentar su salón de lectura.
Es una biblioteca especializada en historia general, y en la de Buenos Aires y sus barrios en particular. Se formó principalmente con volúmenes cedidos por el Dr. Natalio J. Pisano, ex presidente de la entidad que hizo donación de una gran parte de su biblioteca personal antes de su muerte acaecida en 1999, y la posterior donación del Sr. Juan Carlos Rossi y del Lic. Arnaldo Cunietti-Ferrando, miembro de número y ex presidente respectivamente, que también cedieron parte de sus bibliotecas hogareñas.
En estos diez años fue incrementando el número de volúmenes y actualizando su inventario con las nuevas publicaciones que regularmente llegan por donación de autores y editoriales. En el presente, la atención es realizada honorariamente por los miembros de la Junta, entre ellos el Sr. Eduardo Delfino y el Arq. Eduardo Gàbor, los martes y viernes de 17 a 19hs.

viernes, 30 de abril de 2010

Conmemorando el Bicentenario

La Junta de Estudios Históricos de San José de Flores inicia la conmemoración del Bicentenario de la Revolución de Mayo con una serie de cursos relacionados, a desarrollarse a partir de las 19 en tres viernes consecutivos, en la Casa de la Cultura de Flores "Marcó del Pont".

El temario de los cursos es el siguiente:

Viernes 7: ¿ QUÉ FUE EL 25 DE MAYO DE 1810? Significado de esa fecha.
Por la Dra. María Rosa Pugliese

Viernes 14: MAYO Y LOS BARRIOS . por el Lic. Arnaldo Cunietti Ferrando y el Sr. Ángel Prignano

Viernes 21: VIDA COTIDIANA EN LA ÉPOCA DEL 25 DE MAYO , por la Sra. Lily Sosa de Newton y el Dr. Osvaldo Cattaneo.

Asimismo, está previsto realizar una presentación del libro editado para el Sesquicentenario del Pacto de Unión Nacional, en los salones de la Universidad de Flores, el viernes 28 de mayo.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Una buena fecha para comenzar

Amigo lector, bienvenido al blog de la Junta de Estudios Históricos de San José de Flores. un espacio dedicado a la historia y a las actividades de nuestra insititución.

Hoy se cumplen 150 años de la firma del Pacto de Unión Nacional, el acontecimiento histórico más importante ocurrido en el que es hoy nuestro barrio. Y un poco por la fecha, y otro poco para recordar todo lo que representó esa unión para el crecimiento de nuestra sociedad, es que elegimos la conmemoración del Pacto para lanzar estas páginas.

Transcribimos a continuación el texto de la carta que hemos enviado ayer para referirnos a este día:


Buenos Aires, 10 de noviembre de 2009.

De nuestra consideración:


Tenemos el agrado de dirigirnos a Ud., con motivo del sesquicentenario del Pacto de Unión Nacional (denominado Pacto de San José de Flores), suscripto el 11 de noviembre de 1859, en el entonces Partido de San José de Flores, hoy barrio de Flores de la ciudad de Buenos Aires, y por el cual la provincia Buenos Aires se incorporó definitivamente a la Confederación, para constituir la Nación Argentina.


El Pacto es un hito emblemático en la historia argentina, que debe conmemorarse, manteniendo vivo el espíritu y la confraternidad que emana del mismo y que nos llevó a abandonar la confrontación para entablar un fecundo diálogo entre concepciones y posiciones que aparecían antagónicas, pero que tenían una sola finalidad, la reafirmación de la nacionalidad argentina.


Hoy, a 150 años, aparece fundamental ese noble objetivo, que hermane a todo el país, a través de la celebración de esa fecha y tal es el propósito de esta Junta, cuyo objeto es la investigación y divulgación del patrimonio histórico cultural de la Nación, de la Ciudad de Buenos Aires y del Barrio de Flores.


Nuestra Junta, tiene una trayectoria de 71 años, y propone la difusión de este importante acontecimiento para la nación Argentina.


Desde ya agradecemos su difusión y le saludamos atentamente.



Junta de Estudios Históricos de San José de Flores
Sede Social y Biblioteca Pública: Casa de la Cultura de Flores “Marcó del Pont”
Gral. José Gervasio Artigas 202, C1406ABB – Buenos Aires
Página en Internet: www.historiadeflores.site11.com